Todo está bien - Marga Pérez

                                           Resultado de imagen de mujer en el balcón al amanecer

 

Silencio.

Luz tenue.

Entre visillos penetra el amanecer.

Despierta...

Casi desnuda sale al balcón.

Aspira la pasión del mar… siente que la invade su energía .

Toda ella se impregna de humedad salina.

Los recuerdos brotan

Amables

Jubilosos

Felices.

Huelen a algas…

Igual que sabía aquel primer beso

mojado

honesto

torpe…

¿Hace cuanto ?… piensa

¿Era tan niña?...Tiembla

Se emociona …

Siente frío.

Vuelve a la cama y busca su calor.

El sin despertar siquiera busca su cuerpo

La abraza...

Ella le besa con dulzura.

Cierra los ojos.

Duerme.

Luz tenue.

Silencio.


 

 

 

 

 

 

                                                    Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.

 

Un año sin primavera - Marga Pérez

                                    Resultado de imagen de huyendo de ucrania

 

Los árboles se niegan a florecer. El sol se oscurece tras los bombardeos y la incertidumbre nos envuelve.

Los pájaros huyen a entornos pacíficos, proteger sus nidos es lo que toca.

Truchas, arcoiris, peces gato, luciopercas y lisas se hacen los muertos en los fondos de los ríos mientras el viento helador se arremolina entre calles y descampados esparciendo miedo por doquier.

Las hojas nuevas se agostan en las ramas de los árboles sin siquiera salir.

Mujeres y niños desconcertados huyen. No entienden nada.

Las sonrisas se vuelven llanto.

Niñas y niños abandonan los cuentos, dejan de jugar.

Niñas y niños abandonan las escuelas. Tiran de su maleta no saben hasta cuándo ni a dónde van...

¡¡No a la guerra !!

¡Cuanto hijo de Putin !

¿Habrá un verano?


 

                                                 Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.

Cuarenta años de rock and Rios - Marga Pérez

                                           Ver las imágenes de origen

 



Buenas noches bienvenidos. Hijos del rock and roll. Os saludan los aliados de la noche…


Hace cuarenta años. ¡Qué joven era! Yo estaba allí y lo recuerdo con cariño. Con mucha nostalgia. Una vez oí que para tener buenos recuerdos hace falta algo más que buena memoria y, memoria a un lado, los recuerdos de esa época son inmejorables. El cambio político fue un soplo de aire fresco en mi vida. Muchos confiábamos en que otro mundo era posible. Quizá fuimos demasiado optimistas. Votábamos. Nuestra opinión era oída. La televisión con Jose Maria Calviño y Pilar Miró al frente, dio un vuelco y pasó a ser testigo del cambio social, de la energía y creatividad de sus gentes. El talento se hizo palpable . La movida madrileña y una Barcelona cosmopolita lideraron la creatividad y el diseño moderno que fascinó al mundo. Yo era muy joven para darme cuenta de todo ésto. Ya era una mujer casada, en lucha con la generación anterior. En una sociedad en cambio a la que me incorporé luchando por encontrar mi sitio. No veía el todo. Una hija dependía ya de mi.


Bienvenidos al concierto. Gracias por estar aquí. Vuestro impulso nos hará ser eléctricos...


Los políticos nos hablaban como si nos entendiesen. Como si nos fuesen a decir algo más...pero nunca decían más de lo que debían. De lo que les interesaba. Vino el consumismo. La publicidad. La revolución sexual. Las drogas. Todo tenía un punto de locura. Todo era una fiesta. Parecía que todo pasaba por primera vez. Y así fue para muchos. Puedo asegurar que yo era la primera vez que lo vivía. Tenía recién estrenaba mi independencia. Veinticinco años a tope de generosidad.


Ayúdanos a conectar. Sólo por ti el rock existirá…


Hace cuarenta años entraron en vigor los Estatutos de Autonomía de Andalucía, Cantabria, del Principado de Asturias, La Rioja , Murcia ,Valencia, Canarias y Castilla la Mancha. Se liberó al padre de Julio Iglesias, secuestrado por la banda terrorista ETA. Se aprobó el reglamento que rige el funcionamiento del Congreso español. Fue la Iª Feria-Exposición de arte moderno, ARCO, en Madrid. Empieza el juicio contra los implicados en el 23 F. EEUU empieza un embargo al petróleo de Libia por el apoyo de este gobierno a grupos terroristas. Los nueve planetas se alinean en el mismo lado en relación al sol. Comienza el genocidio maya. Canadá obtiene la independencia de Gran Bretaña. ETA mata a Angel Pascual Múgica. Atentados fallidos contra el Papa Juan Pablo II. España entra a formar parte de la OTAN. Israel invade Líbano. F.C. Barcelona ficha a Maradona por casi mil millones de pesetas. Se celebra en España la copa mundial de futbol.



Ayúdanos a conectar. Sólo por ti el rock existirá…


Reino Unido derrota a Argentina en la guerra de las Malvinas. Lanzamiento del transbordador Columbia. Alerta roja en España por sequía. Iº CD. Guerra civil libanesa. Rotura de la presa de Tous con muchos muertos y pérdidas económicas. PSOE gana las elecciones por mayoria absoluta. Visita pastoral del Papa a España. En Texas se ejecuta, por primera vez en EEUU, con inyección letal. España reabre la frontera peatonal con la ciudad de Gibraltar después de 13 años de bloqueo. Se inician las emisiones en el País Vasco en euskera. Hubo asesinatos de presidentes de distintos paises, cambios de gobierno: de dictadura a democracia, y de democracia a dictadura. Masacres. Atentados. Secuestros. Guerras. Desastres naturales… Esto, que hayan recogido los medios de comunicación. Yo recuerdo muchos de estos acontecimientos pero entre brumas de inconsciencia. Sabíamos sin más. No veíamos más allá.

Necesitamos muchas manos. Pero un solo corazón. Para poder intentar el exorcismo…

Teníamos las dos cosas. Empezamos a trabajar llenos de ilusión. Todo estaba por hacer. Cambiar las cosas era un reto. Mi reto. Desde la enseñanza: Mostramos. Educamos. Acompañamos. Enseñamos. Sensibilizamos. Animamos. Pusimos el corazón y la cabeza para conseguir el objetivo. Lo importante era ser íntegros. Sembrar… A otros correspondería recoger. Fuimos muchos los que pusimos nuestras manos. Creía que otro mundo era posible. Que sólo era cuestión de trabajar por ello.

Abrir vuestras mentes. Llenaros con un soplo de Rock. Que desalojen los fantasmas cotidianos…

Ayúdanos a construir. Hoy el Rock and Rios se hace para ti


Han pasado cuarenta años. Trabajamos a brazo partido por nuestros ideales. Por una sociedad más justa, más libre, más igualitaria, más pacífica, más dialogante, más sincera, más abierta, más colaboradora, con mayor bienestar y oportunidades… Muchas cosas han ido a peor. Es muy evidentes. Alguno ha pedido incluso que paren el mundo, que se baja…Pero ¿Y si la realidad es mucho mejor de como la vemos? ¿Y si nos engañan los ojos? Bueno, no es que nos engañen los ojos. Nos engañan los que ponen ante nosotros una parte de la verdad ocultando el todo. Nos engañan los que fabrican los bulos . Los que propagan desolación. Los que mienten. Los que vaticinan catástrofes. Los que edulcoran las evidencias . Los que hacen callar a la parte que no les conviene. Sabemos que estamos en crisis. ¿Quien quiere problemas cuando todo le va bien?.Veo muchas cosas que han mejorado, sólo hay que saber mirar. Las huellas del amor que muchos sembramos están por todas partes. “Abrir vuestras mentes”. Hace cuarenta años que Miguel Rios lo canta . ABRIR VUESTRAS MENTES. AYÚDANOS A CONSTRUIR.


A los hijos del Rock and roll. BIENVENIDOS

A los hijos del Rock and roll BIENVENIDOS


 

 

 

 

 

 

 

 

 

                                                     Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.

Cristal oscuro - Esperanza Tirado

                                          Resultado de imagen de arbol genealogico

 

Desde entonces mira la vida pasar sentada en su trono, su mecedora de maderas nobles. Que antes fue de su madre. Y antes de la madre de su madre.

Ordenó que los nuevos cristales fueran ‘lo más oscuros posible, como los coches de los políticos’.  Nadie tenía por qué saber más de lo necesario. De una familia comandada por mujeres de carácter, con dinero y poder. Mucho. Sobre la que corrían innumerables cotilleos en el pueblo.

Habladurías de la gente baja’, contestaban su madre y su abuela con altivez.

Desde que el accidente la dejó como una más de las flores marchitas que decoran la balconada de la casa familiar, observa sentada en su noble mecedora a la gente señalando hacia arriba, comentando y extendiendo los rumores.

Y les mira con desdén desde su atalaya, recordándose el singular poder que aún emana de su árbol genealógico.

 

 

                                                Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.

Topiaria - Marga Pérez

                                   Content writing and creative text author as freelance job tiny person concept. Professional copywriter, editor or social media blog creation for advertising or publication sharing vector illustration. 

 

 

Me siento a escribir con la energía del pendolista. Es más, me hubiese gustado ser una de ellos. Escribir para alguien que no sabe. Poner sus sentimientos, ideas y palabras en un papel con signos diferentes. Recuperar la caligrafía inglesa de pluma. La gótica del rey Jorge IV . Las cursivas. Las ornamentadas abarrotadas de filigranas… Y eso que lo mio es el campo. Me encanta podar.

Me siento a escribir pletórica. Verborréica. Colmada. Nunca cargada de razón, no vaya a pasarme como aquel que se llenó y se llenó de razón y ya no se pudo levantar.... Abro la ventana. Me siento frente al mundo . La radio me lo acerca sin que me tenga que mover. No me conformo con mirarlo. ¿Comprenderlo urge?. No hay nada como la radio. Oigo que aprendemos a ser libres obedeciendo ¡Cómo me cuesta! Igual es verdad. Me acuerdo de aquel vestido de mis once años. Horrible. Enseñaba el culo cada vez que subía los brazos. Acabé poniéndolo a la fuerza, no quedaba otra. Fue la única vez . No sé qué pasó con él. Estaba claro que el enfrentamiento no merecía la pena. Yo obedecí. ¿Seré más libre ahora?

Hoy las modas tratan de que formemos parte del rebaño. Que no pensemos. Que no nos rebelemos. El mundo nos hace temblar. Adelantarnos a los problemas no forma parte de las enseñanzas. Ahí están los incendios. Año tras año. Cada vez más virulentos. ¿No saben que se apagan en invierno?. Vamos en la dirección equivocada. Seguimos peleando. Hacerse uno más dentro de la masa es un modo de hacerse invisible. Ilusionismo social lo llamo. Estás pero no se te ve. Como el conejo en la chistera.

Estamos solos. Necesitamos creer en algo. A veces hace falta un buen subidón. No siempre sé cómo actuar. Trato de descubrir la otra cara de la luna. Escucho la radio. Tiro del hilo.¿Hay motivos para darse prisa?… las 11 en Canarias. Cualquier tiempo está equidistante de la eternidad. No quiero formar parte del rebaño. Espero que la suerte nos acompañe. Omara Portuondo. Noventa y dos años y sigue cantando. Con Tangana participa en “Te venero”. Yo no venero nada. Tampoco a nadie. Quiero ser justa pero suelo elegir la bondad. Aunque me cueste. ¡Ohhh! Recuerdos de la Alhambra… Qué época aquella : romanticismo, exotismo, sonido de agua, luz, paz…

Me siento a escribir pletórica, verborréica, colmada. Llena de palabras alegres. ¿Por qué salen historias tristes?. Pongo corazón en lo que hago. Practico el agradecimiento. Discuto conmigo misma. Dialogo. Creo que es el camino. Es más. Me han dicho que la entrada es libre. Que el poder significa supervivencia. Que tengo que desterrar de mi vocabulario la palabra culpable. Que no debo fiarme de una suposición. Que no debo prometer nada… Nunca podré escapar a tanta consigna. Sé que ya no queda nada para el descanso. Me quedo con la radio. No quiero recrearme en mis errores. “Buscaba el origen del mal y no encontraba solución “ San Agustín lo tenía claro. El pueblo necesita creer en algo. Oir a Omara Portuondo. El Concierto de Aranjuez. La suite de los juguetes del príncipe. A Pepa Fernández. Radio nacional. Cualquier cosa que nos entretenga. Que impida que pensemos demasiado.¿ Mantener el tipo? Pues éso. Cuantos menos kilómetros recorridos mejor para el planeta...Me cuesta salir, viajar, hablar. La cordura nos deja... La tierra mojada nos recibe… Es tiempo de poda.

 

 

                                                     Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.

Aristas - Cristina Muñiz Martín

                                         Resultado de imagen de corazón roto en mil pedazos


La honda era una extensión de su mano. De manera innata sabía calcular el peso, la distancia y la trayectoria adecuada para dar en el blanco. Cogió una piedra cargada de impurezas. La colocó con cuidado en el trozo de cuero. Tensó las cuerdas. Disparó. Mi corazón recibió el impacto quedando roto en mil pedazos. Aún sigo viva, me decís. Sí, viva aunque muerta continúo deambulando por la vida hasta que el tiempo, o quizás algún experto cirujano, logren recomponer el puzle, aunque no sé si será posible encajar tantos trozos llenos de aristas.

 

                                                     Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.

Huyendo de la mediocridad - Marga Pérez

                                       View from the back a woman with curly hair

 


Cuando era pequeña creía que estaba llamada a ser algo grande. A menudo me lo decían mis padres, eran mis primeros fans, y yo, tonta de mi, me lo creí.

Crecí con ese convencimiento hasta que descubrí mis limitaciones. Me di cuenta enseguida, y sin ninguna ayuda, de que eran muchas. Supe entonces que por mucho que me esforzase sólo llegaría a mediocre. Fue doloroso. Desmotivante . Insoportable el seguir viviendo entre miradas de pena y decepción. No estaba yo para sufrir así que planeé con detalle cómo escaparía. No sabes cómo era, la mediocridad no entraba en mis planes, te lo aseguro.

En primer lugar tenía claro que mi familia no debía saberlo. Suicidarse no está bien visto, y, el qué dirán de amigos y vecinos los hundiría en la miseria. Siempre fue un tema tabú en casa. Se comentaba en voz baja entre aspavientos y un “fíjate… qué horror”... ¡No me lo perdonaría! Mis padres no se lo merecían. Jaime, mi hermano, igual si. Para él siempre había sido tonta ¡Cómo se reía de mi!

Me inventé una súbita euforia religiosa. Empecé a frecuentar las celebraciones de un grupo neocatecumenal que se reunía en la parroquia y allí conocí a personas estupendas, un poco piradas, éso si, pero estupendas. Se creían a pies juntillas lo del espíritu santo, decían que obraba en ellas maravillas ¡Menuda fe! Yo hacía como si realmente las obrase: cantaba, bailaba, reía, lloraba… pero no sentía nada en especial. Después de meses asistiendo a sus celebraciones saqué un billete de avión para Sevilla y ya allí informé a mis padres de que ingresaba en el convento del Palmar de Troya. Fue lo que se me ocurrió para que no me buscasen al no recibir noticias mías. Ellos lloraron al teléfono y trataron de disuadirme pero la decisión estaba tomada. Con el corazón en un puño me deshice del móvil y cogí un autobús. Tenía claro que quería morir en el mar. Despedirme de este mundo mirando una puesta de sol. En el sur. Inundarme de agua salada. Salir de aquí de mejor forma a como había entrado.

Me senté cerca de las dunas cuando encontré el sitio ideal. Mirando al mar, pero, mientras me preparaba para dar el paso, vi en la orilla a una mujer llegada como por arte de magia. Ya estaba ahí frente al mar e inmóvil miraba el horizonte bañada en luz y aire salado, como una aparición del más allá. La observé sin hacer nada más que observarla. No tenía obligación de nada que no quisiera y, en ese momento, observarla era lo que quería. Mucho tiempo estuve allí empapándome de su quietud... observando, diría entonces. No era joven. Tenía el pelo largo, casi blanco, flotando sin que ella hiciese nada por dominarlo. El vestido se le pegaba. La brisa del atardecer le marcaba el cuerpo. Al trasluz se intuía con bastante fidelidad el volumen de su desnudez. Entonces mi abuela me hizo sonreir con su “según una va entrando en años se va metiendo en carnes” que decía a menudo. Quizá aquella mujer me la recordó… Entonces sólo recordé el dicho. Hacía años que no pensaba en ella.¡ Quedé tan sola cuando se fue!… Algo dentro de mi hizo que me pusiese en pie y muy despacio fuese a su encuentro. A su lado supe muchas cosas. Que se llamaba Alma. Que vivía allí, en la playa, sólo a unos metros. Que todos los días se acercaba a la orilla a disfrutar con los colores de la playa: del amarillo amanecer sobre el agua, de los rayos del sol sobre las olas al romper en la orilla, del brillo dorado de la arena mojada, del azul intenso sobre el mar, del rojo violeta anaranjado con chispitas plateadas y doradas del atardecer … Supe también que se estaba quedando ciega. Que no se quería perder nada porque sabía que muy pronto todo eso de lo que aún disfrutaba sería oscuridad.

Alma tenía algo muy especial que me atraía. Sus ojos eran un remanso de paz, un bálsamo para mi corazón maltrecho. Su sonrisa abrazaba. Sus manos acogían. A su lado me sentía a gusto. Protegida. Ella necesitaba a alguien y yo no tenía nada que hacer . Pospuse mis planes para más adelante. No podía dejarla sola. Suicidarme podía esperar.

Llegué a esta decisión después de estar con ella varios días. Me instalé en su casa y juntas disfrutamos no sólo de la playa. Salimos a la ciudad, al rio, al monte. Yo era sus ojos. Nos sentábamos y le describía con detalle aquello que ya casi no distinguía. Disfrutaba como una cría mirando, descubriendo, distinguiendo, imaginando, saboreando, percibiendo… rincones parecidos y muy dispares. Hacía fotos de todo lo que me gustaba y, cuando no podíamos salir, las ponía en el ordenador, todo lo que la pantalla daba de si, y se las contaba. Acabé escribiendo historias inventadas por mi de aquellos lugares. Cuando estaba muy malina disfrutaba mucho oyéndome. Se las leía durante horas. Me decía que era mejor que estar frente a la tele. Por ella me acostumbré a mirar más allá de lo que se ve. A escribir pensando en hacerla feliz. Sabía que le gustaban las ternuras y entre colores vivos y paisajes exuberantes fueron saliendo historias que le dieron vida. Alguna vez vi alguna lágrima en sus ojos, siempre de emoción. No sabía lo que era estar triste. Ni cuando le tocó irse. Lo hizo con una sonrisa. Sabía que era el momento y lo aceptaba sin resistencia. Decía que alguien la llamaba, que una fuerza tiraba de ella . Alma, un día, me dijo que esa llamada era poderosa, que se iba a abandonar a su poder. Y con un gracias se dejó ir…

Después de su muerte volví a estar sola frente al mar. Había pospuesto mi huida y era el momento de tomar decisiones. Los años habían pasado y yo ya no era la misma. Lo que hice con Alma me había hecho a mi. Sin ella yo nunca hubiera sido la que soy. ¿Fugarme entonces? No había nadie de quien huir. Yo había sido mi única enemiga y

en la espera me reconcilié conmigo. En la espera me llené de amor... Me gusta en quien me he convertido. Todos los días me lo digo.Y como dice Eloy Tizón “Mientras estoy escribiendo no puedo morir” Ja ja ja, no lo he vuelto a pensar, Merce, te lo aseguro, no tengo tiempo.

Lo demás ya lo sabes. Vivo frente al mar, en la misma casa que vivía con Alma. Disfruto de la playa a tope e ir a veros me cuesta mucho, la gran ciudad me oprime, ya lo sabes.

Mira a ver si puedes sacar de aquí algo para la contraportada del libro. Mis padres ya no viven y saber estas cosas no les hará sufrir. Te adjunto los archivos con los últimos relatos que tengo preparados, ya me dirás si son dignos de ser publicados.

Espero que vengas pronto. Celebrar contigo las ventas me presta no sabes cuanto. Espero que el próximo libro tenga el mismo éxito.¡ Quien me iba a decir que llegaría a ser algo grande!…jajajaj

Ya charlamos con calma cuando estés aquí.

Un abrazo de osa.

Celia

 

 

 

                                                   Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.