
Planchaba
las mangas de la última camisa, cansada de la mañana de sábado
que solía aprovechar para limpiar, cocinar y ordenar el piso
revuelto de toda la semana, mientras su padre se iba con Kevin de
paseo. Enseguida llegaría Javier del trabajo, oía al peque hablar
sólo en su habitación, como si fuera un mantra repetía las mismas
palabras que el sonido de la radio no dejaba oír con claridad.
Terminó su labor y fue repartiendo con mimo las prendas recién
planchadas, al acercarse a su hijo le vio sentado en el suelo, una
peonza grande estaba puesta boca abajo y alrededor su colección de
dinosaurios con algo blanco en una pata.
¡La
fuente no se quita! ¡La fuente no se quita! ¡La fuente no se quita!
Asombrada por la cantinela y el montaje le preguntó a qué estaba
jugando, con una gran sonrisa le contestó:
--Estamos
pidiendo que la fuente no la quiten porque es nuestra y da servicio a
los animales y a las personas.
--Cariño
¿de qué fuente me estás hablando?
--La
fuente de la plaza de Pedro el que conquistó Florida.
Sabía
por la prensa que había manifestaciones para oponerse a quitar la
fuente de la plaza de Pedro Menéndez, una fuente que apenas tiene
valor patrimonial pero si testimonial para muchos avilesinos, sobre
todo a la generación de su padre, que le hubiera llevado a una no le
gustó nada, podía suponer un peligro para un niño como él aunque
conocía de sobra lo cuidadoso que es su progenitor con la crianza
del pequeño.
--¿Qué
llevan los dinosaurios en la pata?
--Llevan
un pañuelo blanco para que paren el derribo y haya una tregua para
hablar sobre la fuente.
--¡Ah,
ya veo! – sonrió ante la originalidad de la escena.
--Y
luego se anudan en los alambres de la valla en señal de protesta.
--¡Ya!
¿Y tú qué piensas sobre la fuente?
--Pues
que es más útil puesta que quitada, porque sino ¿dónde van a
beber los pajaritos que viven en el parque de al lado? O ¿Dónde se
van a bañar cuando tengan calor? Si no tienen donde hacerlo se
marcharán, si ellos se marchan también se irán las abejas, las
moscas, los saltamontes y las mariquitas, si no están ¿Cómo van a
salir las flores si no picotean en su interior? Si no nacen flores se
secarán algunos árboles y entonces el parque será una caca porque
verde tendrá bien poco, y los parques tienen que ser verdes y tener
bichitos que vivan en ellos.
--¡Vaya!
Veo que tienes las ideas claras.
Empezó
a pensar que el estar tanto tiempo al cuidado de su padre y sus
amigos le estaban convirtiendo en un niño demasiado maduro, aunque
apreciaba que lo entendiera pese a su corta edad. Siguió tanteando
para ver cuál era su comprensión del problema de la fuente.
--¿Oye
y sabes que van a hacer con la fuente y qué van a poner en su lugar?
--Pepo
dice que la fuente la llevarán a un almacén y luego se perderá o
se romperá y en su lugar van a poner cemento, para que los de
mantenimiento no tengan apenas trabajo, sólo podrán pisarlo las
furgonetas y los coches que vengan el lunes a la plaza, el resto del
tiempo será un terreno vacío y gris de poco interés.
--Pero
es que mantener una fuente cuesta mucho dinero, tanto en limpiarla
como en los tubos que llevan agua, como en el sistema que permite que
salga por arriba y abajo no se desborde.
--Tino
el amigo cojo del abuelo contaba que cuando eran pequeños mientras
sus padres y madres tomaban algo en el Busto que era una café justo
enfrente, ellos jugaban alrededor de la fuente, se chiscaban, y
cuando hacía viento corrían a pasar delante sin mojarse, era muy
divertido. Antes de la fuente hubo una farola, pero se quitó para
ponerla, ¿sabes como la llamaban al principio? La malparida, porque
ni hacía aguas ni daba luz.
--¿Todo
eso lo has aprendido hoy?
--No,
hace días que no hablan más que de ella mientras tomamos el vermut
en Chicote, les da mucha pena verla así de triste y fea. ¿Tú
sabías que alrededor de ella se hacía la danza prima en San Juan?
--Sí,
alguna vez de chavalina pude verlo y acompañar a la abuela en el
corro.
--Pues
no sé porqué la quitan si es algo que tiene tantos recuerdos para
todos. ¿Tú sabías que donde ahora hay unas oficinas de la luz
antes había una empresa…. Electrogras, y en el siglo pasado cuando
el abuelo era muy niño y no había teles ni apenas radios en las
casas, la gente se reunía delante del escaparate porque escribían
en él los números premiados de la lotería de Navidad, y la plaza
se llenaba de gente, quienes eran afortunados invitaban a sus amigos
a tomar algo en el Colón, el Imperial o el Busto, que eran cafés
cercanos a la fuente. ¿Sabías que dentro de esa tienda ponían
buzones de los Reyes Magos? Los niños de aquella época echaban sus
cartas pidiendo regalos, tuvo que ser muy prestoso.
--Si
cariño, pero los tiempos cambian y quien manda, manda.
--¿Tú
recuerdas los árboles de la plaza del pescado? Pues no hay ninguno,
¿tú recuerdas cuanto verde había en el parque de las Meanas? Pues
ahora hay muy poquito y encima han puesto un monolito de mierda que
no paran de pintar los grafiteros, ¿tú recuerdas el estanque de las
meanas? El abuelo me contó que dejabas allí los renacuajos que
traías del pueblo cuando volvías en verano, y la zona de la
exposición también tenía árboles. Los dos árboles grandes que
había delante de la iglesia de San Nicolás ya no están, ni los
jardincillos donde los caños, ni los árboles que había en el paseo
de la ría que eran unos cuantos y bien grandotes. Dice Pepo que
están quitando el color a la villa, se está volviendo gris como el
cemento que ponen y ese color no tiene vida, los bichitos no pueden
comer ni formar familias igual que las personas, las fabricas están
cerrando y los trabajadores se marchan fuera, los comercios cierran
porque no tienen quien les compre, tan sólo los jubilados que con el
coronavirus se están marchando al cielo a la carrera y no habrá
quien gaste un euro en los bares, porque como les toman a chirigota
están cerrando muchos de ellos. Tino dice que Avilés se está
muriendo porque apenas tiene verde ni bichitos en sus jardines o
parques, ni gente que le guste pasear por aceras tan feas, por eso es
importante mantener la fuente, aún podría crear vida a su
alrededor, sobre todo a las personas que fueron tan felices con su
presencia.
--¿cómo
eres capaz de recordar todo eso?
--Porque
güelito y sus amigos no paran de contarlo cada vez que paramos en la
terraza de la Escuelina, a veces son un poco aburridos, se repiten
mucho, pero creo que tienen razón, cuando vamos a Oviedo hay muchas
fuentes y todas tienen agua y son muy alegres, sus calles están
llenas de gentes paseando y comprando ¿eso lo ves por aquí? Pues
creo que una fuente animaría a comprar, a gastar y a que el parque
tenga vida a pesar del coronavirus, además según dicen cuesta más
quitarla que dejarla y ponerla guapa, el dinero que tienen previsto
gastarse que lo usen en cuidar los parques, eso sí que no vaya a sus
bolsillos porque según dice Tino tienen habilidad para llevarse
dinero a su casa.
Lo
podría decir más alto pero no más claro, también pienso que tiene
razón, alrededor de esa fuente conocí a Javier y sentados en ella
nos dimos nuestro primer beso, tal vez no sea bonita ni histórica,
pero alrededor de ella se han tejido muchos lazos sentimentales, así
que también digo ¡LA
FUENTE NO SE QUITA!

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