Paragüas huérfanos - Esperanza Tirado

                                         

 

 


Los pliegan, los guardan en sus bolsos, y se marchan, antes de que el sonido de las sirenas de los zetas se escuche por la plaza. Aunque siempre se les queda algún paraguas huérfano que encuentra dueño enseguida. Los agentes llegan corriendo, pero lo único que encuentran es la plaza vacía,

Los vendedores van y vienen, como el viento y los paraguas, que nadie reclama.

Y ya son demasiados nombres, demasiadas caras borradas, un puñado de huérfanos que nadie sabrá de quién eran. O a donde iban.



 

 Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.

No hay comentarios:

Publicar un comentario